Problemas de financiación aumentan la presión sobre comerciantes indocumentados en Newark

Las familias indocumentadas que poseen pequeñas empresas también están excluidas de los préstamos federales.

Laura Correa, en su negocio de Newark, trata de mantener su establecimiento a flote pese a las dificultades económicas.

Por María del Carmen Amado / New Jersey Hispano

NEWARK

El condado de Essex tiene el mayor número de casos de COVID-19 en el estado, con casi 19,000 personas que dieron positivo por el virus y más de 1,750 muertes, según datos recientes publicados por el Departamento de Salud del Estado de NJ.

Pero hay un grupo demográfico particular en Newark, una de las ciudades con mayor diversidad étnica en el condado de Essex y el estado, que ha sido duramente afectado por el coronavirus: los inmigrantes indocumentados.

Sin una red de seguridad y protección del gobierno federal, los inmigrantes indocumentados no son elegibles para la ayuda de estímulo económico de $ 1,200 o el seguro de desempleo. Las familias indocumentadas que poseen pequeñas empresas también están excluidas de los préstamos federales.

Jaime Pardo, dueño del restaurante Sabor Latino en Newark, explica lo difícil que ha sido sobrevivir desde que surgió la pandemia. Si bien su negocio ha estado abierto, solo puede hacer servicios de entrega y recogida. Su personal se ha reducido de 20 a tres trabajadores.

“Solo hemos estado operando alrededor del 10 por ciento del negocio, realizando servicios de comida para llevar y entrega de alimentos. Si bien queríamos tener un personal completo, no tenemos suficiente negocio para hacer eso”, dijo Pardo, un inmigrante de Ecuador. “Solo necesitamos una persona para contestar el teléfono y tomar pedidos, otro trabajador en la cocina y el tercero para hacerse cargo de la entrega de alimentos. El resto de mis trabajadores están desempleados”.

La situación económica ha sido grave. Pardo dice que 17 de sus trabajadores no tienen ingresos desde marzo, y no todos son elegibles para recibir ayuda financiera del gobierno.

“Ellos han perdido sus trabajos por causas ajenas a su voluntad. Por mi parte, he estado entregando comida a estos trabajadores para que puedan alimentar a sus hijos”, dijo Pardo.

Diego Muñóz, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriana Americana de New Jersey, entregando alimentos a las personas necesitadas de Newark.

ITIN y SSN

Laura Correa se mantiene a sí misma y a su familia vendiendo joyas ecuatorianas. Su tienda, Skillus, se encuentra en el corazón de Newark, donde obtiene una buena cantidad de clientes.

A raíz del coronavirus, su tienda ha estado cerrada desde marzo. Pero mientras Correa tiene un Número de Identificación Fiscal Individual (ITIN) que usa para presentar sus impuestos cada año, el gobierno federal aún requiere que cada propietario de negocio tenga un Número de Seguro Social (SSN) válido, para solicitar el estímulo y los préstamos destinados a pequeñas empresas.

“He perdido dinero y podría recuperarlos si pudiera recibir ayuda del gobierno. Desafortunadamente, solo tengo ITIN y la Administración de Pequeños Negocios (SBA) no lo acepta”, dijo Correa.

Todos los residentes en los Estados Unidos pueden presentar impuestos utilizando su ITIN. La principal diferencia entre un SSN e ITIN es que el primero se emite a ciudadanos estadounidenses y a no ciudadanos autorizados. El ITIN, por otro lado, se emite a residentes con estatus extranjero o inmigrantes indocumentados.

“Comencé el negocio [de joyería] con ahorros familiares y préstamos de amigos. No pude pedir prestado dinero de un banco. Mi familia ha aprendido a manejar el negocio con el tiempo, y cada miembro de mi familia trabaja aquí”, dijo Correa. Pero ahora no todos tienen trabajo ni ingresos”.

Según el concejal de Newark, Luis Quintana, el golpe más fuerte durante la pandemia de coronavirus ha sido a los propietarios de servicios y restaurantes y sus trabajadores.

“La mayoría de ellos no tiene seguro de desempleo o ayuda federal. Muchos no tienen documentos [de inmigración] y no pueden reclamar, a pesar de que han sido los más afectados por la pandemia”, agregó Quintana.

Para ayudar a las familias inmigrantes, Quintana, junto con otros voluntarios, entrega 2,000 bolsas de comida todos los jueves. De esas bolsas, 600 se entregan a inmigrantes indocumentados a través de la ayuda de la Iglesia de Santa Lucía.

Varias organizaciones de derechos de los inmigrantes, como la Cámara de Comercio Ecuatoriano Americana de Nueva Jersey, también han llevado alimentos y artículos de tocador a las familias inmigrantes en Newark.

“Sabemos que los latinos son los que más sufren esta crisis. Han perdido sus trabajos y negocios. Muchos de ellos aún no saben si podrán reabrir sus negocios. Entonces, estamos aquí para proporcionar alimentos para todos “, dijo Diego Muñóz, comisionado de Asuntos Hispanos de Newark y presidente de dicha Cámara.

Otros directivos de la Cámara, ayudan a la comunidad, llevándoles alimentos durante la pandemia de coronavirus.

Desalojo y Moratoria de Renta

El 19 de marzo, el gobernador de New Jersey, Phil Murphy, emitió la Orden Ejecutiva 106, que suspendió de inmediato los desalojos en todo el estado. Esto significa que ningún inquilino puede ser removido de su hogar o espacio comercial durante esta pandemia.

El alcalde de Newark, Ras Baraka, también impuso una moratoria en algunos desalojos de inquilinos. La moratoria se aplicará a los residentes afectados directa o indirectamente por COVID-19.

La Oficina del Sheriff del Condado de Essex dijo anteriormente que no llevarán a cabo órdenes de desalojo indefinidamente.

“Esto realmente ayuda. Pero lo que realmente necesitamos es que el gobierno federal amplíe los beneficios de estímulo a los residentes con ITIN”, dijo Correa.

Esta historia fue parte del proyecto COVID-19 Reporting Fellowship con los medios étnicos y comunitarios de NJ del Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair.

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Publicado 17 de Junio 2020

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